sábado, 12 de enero de 2019

La culpa también es nuestra


"No se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo" (Mt 5,15-16)


En esta entrada quiero reflexionar sobre la tristeza que me provoca el ver que mucha parte de culpa de la situación de la materia de Religión somos los propios profesores.


¿Por qué digo esto? Porque es verdad que "La Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de doble filo: ella penetra hasta la raíz del alma y del espíritu, de las articulaciones y de la médula, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón" (Hb 4,12). Creo profundamente, porque lo he visto con mis propios ojos en todos mis años de Misión, que la Palabra de Dios bien anunciada, bien amasada con mi propia vida y bien aplicada y adaptada al público que la escucha tiene fuerza de llegar hasta el corazón de cualquier persona. Y tiene fuerza para "enganchar" a los alumnos para el año siguiente, que parece que esta es nuestra principal preocupación: que haya alumnos el año que viene para poder tener trabajo.


Pero para mí hay otra cuestión: ¿por qué no se ve padres de alumnos en la Escuela Pública, que defiendan la materia como lo hacemos los profesores y Sindicatos? Para mí la respuesta es clara: estos mismos padres siguen pensando que la Religión es parte del ámbito privado. Si se ofrece en la Pública, bien; si no, también. Es decir, no hay cohesión entre Conferencia Episcopal-Profesores-Padres. En un instituto en el que estuve me extrañó no ver en 3º ESO a una alumna que había tenido en 1º y en 2º. Cuando la ví le pregunté qué había pasado y me dijo que la habían puesto en un grupo bilingüe de Inglés donde todos los demás compañeros se habían matriculado a Valores Éticos. Y le pregunté: "¿Te cambiaron de optativa aun habiéndote matriculado de Religión? ¿Y tus padres qué dicen?" "NADA", me contestó. Y pensé que si ellos no eran los primeros que no decían NADA y no se quejaban, qué iba  a hacer yo.Está claro que para estos padres, el que su hija sea bilingüe es mucho más importante que el que forme su dimensión espiritual porque, total, ya van a Misa los domingos y fiestas de guardar.



¿Qué es lo que nos está pasando entonces? Yo creo, sinceramente, que una de las cosas que veo y que me da mucha pena es que los mismos profesores ponemos "palos en la rueda" a esta lucha por concienciar de la importancia de educar también la parte trascendente de las personas. Primero porque rebajamos muchísimo el contenido lleno de vida y reducimos la materia a ver películas y a darles el caramelito de recompensa de la bendita excursión al Parque de Atracciones al final de curso si se apuntan. Me da la sensación, en los pocos años que llevo como profesora, que nos importa más la cantidad que la calidad y yo creo que eso no puede ser así. Jesús eligió a 36 primero, pero luego eligió a 12, ¡y no pasó nada!. Él mismo, de toda la gente que le seguía, tuvo que hacer "filtro" y yo creo que no está mal que los profesores de Religión, al dar bien la materia, al tratarla nosotros mismos igual que Matemáticas y Lengua, y exigirles a los alumnos tener unos contenidos, también ellos mismos se den cuenta de si quieren o no quieren realmente estar en Religión, y que ellos mismos hagan ese filtro. Nosotros sembramos la fe y la Vida con nuestro entusiasmo y, los corazones a los que Dios les ha querido dar la Gracia de acoger esta fe transmitida, se quedarán en todos los cursos.Y, los que tenían otra intención al apuntarse a clase, o bien Dios les da la Gracia de transformar su intención o bien se van a Valores. Y NO PASA NADA. Porque, al menos, los profesores transmitiremos el mensaje con entusiasmo y seremos felices con nuestro trabajo, que creo que es lo primero que debe suceder. Además es que esto pasa también en la vida cotidiana: hay personas que hemos recibido la fe por Gracia de Dios y, los que nos tienen cerca, si vivimos esa fe auténtica y dejamos que Dios esté vivo en nuestro corazón,ellos reciben esa misma fe. La fe es un regalo de Dios y hay que estar predispuesto para recibirlo, como dice en la parábola del sembrador y la semilla (Mt 13,3-9) y no puede depender de unos sentimientos de adolescentes que lo que quieren es hacer el mínimo esfuerzo para ganarse una nota elevadísima sin hacer apenas nada .

Por este motivo quizá yo no veo mal la propuesta que hace el actual gobierno del PSOE de que Religión no cuente para la nota media de Bachillerato ni para becas porque ahí es realmente  cuando vamos a tener alumnos que les interesa aprender, que están abiertos a lo que Dios les quiera transmitir a través de la materia y que realmente, se vea que ES CIERTO que, formando a los alumnos en su parte trascendente, van a recibir una formación integral.Y no tendremos alumnos interesados solamente en sacar un 10 (como pasa en 2º de Bachillerato) porque le sube la media, y si no se lo pones, no hacen más que dar problemas.Y el profesor de Religión empieza a sentir la presión de Jefatura de Estudios y de Dirección para ponerles ese 10. Porque los alumnos de 2º de Bachillerato muchas veces se merecen también un castigo de 14 a 15 horas, o un parte como lo merecen los de 2º ESO; pero Jefatura te dice que "como están en 2º de Bachillerato, cómo les vas a poner un parte y que quede en el Expediente". Es decir, no veo mal que la nueva Ley haga ese filtro que Jesús mismo tuvo que hacer aunque yo me quede sin trabajo porque no hay alumnos suficientes para todos los profesores que somos. Sé que es fuerte y arriesgado lo que estoy diciendo, porque es verdad que se reduce el número de alumnos que se apuntan, quizá yo pierda trabajo. Pero si así se puede asegurar que los pocos alumnos que haya van a conocer realmente al Dios vivo que quiere transmitirse a través de la materia, "mi vida no habrá sido en vano" como dice S. Pablo. Precisamente, creo que la situación es para vivir lo que S. Pablo dice:"En virtud de la Ley, he muerto a la Ley, a fin de vivir para Dios. Yo estoy crucificado con Cristo,y ya no vivo yo, sino que Cristo vive mí: la vida que sigo viviendo en la carne, la vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.Yo no anulo la gracia de Dios: si la justicia viene de la Ley, Cristo ha muerto inútilmente"(Gal 2,19-20) .Y también será muchísimo más seguro  que yo voy a disfrutar mucho más, que se me va a ver realmente convencida y enamorada de Jesús. Porque molesta mucho cuando intentas explicar algo y los alumnos están haciendo otra materia en tu clase.



Creo que una característica del apóstol de Jesús y del profesor de Religión es que se nos vea convencidos, felices, amando en la humillación, sencillos, perdonando cuando se nos hace daño y se nos persigue. Creo que eso es lo que Jesús quiere de los que estamos en la Educación Pública. Y me encuentro en muchos lugares que los profesores no estamos así. Tenemos un grupo de 35 alumnos que han escogido Religión pero mientras  estás explicando algo sencillo (porque tampoco son clases magistrales) están haciendo los ejercicios de Matemáticas. Es decir, le dan más importancia a los ejercicios de Matemáticas que no han hecho la tarde anterior, que a atender aunque les estés contando tu propia vida amasada con la fe.



Yo me siento muy triste este curso 2018/2019 porque sí tengo que dar gracias a Dios por tener ya una plaza fija con un número elevado de alumnos. Y, a la vez, siento una frustración muy grande porque por la supuesta condición sociocultural de los alumnos  no puedo dar las clases como creo que se podrían dar, no estoy disfrutando de hablar de Jesús y su Iglesia, no voy a la clase feliz para poder transmitir con alegría a 3ºde la ESO, por ejemplo, que Dios es misericordia. Simplemente, según lo que se me dicta desde el Departamento es que ponga una película, la comentemos después y les ponga a todos un 7. Es verdad que tenemos que mostrar misericordia pero también es verdad que hay que enseñarles lo que significa que todos somos dignos de que se nos RESPETE, se nos escuche y se valore nuestro trabajo.



Por eso yo creo que la asignatura nos la estamos cargando los mismos profesores dando "caramelitos": "caramelito" de llevarles al Parque de Atracciones si se apuntan a Religión; "caramelito" de tener el 5 desde el principio de curso aunque no hagan nada, porque con que estén callados en clase, vale.Me siento muy triste porque otros años verdad que ha ido disminuyendo el número de alumnos pero con los pocos que tenía  disfrutaba y, para ellos, era la mejor asignatura que tenían. Porque, con pocos, puedes contar tu propia experiencia y la experiencia siempre es lo que llega al otro. El año pasado hice en Navidad un "amigo invisible" con 1º de Bachillerato que consistía en escribir a la persona que te tocara en suerte, una nota donde dijeras algo bueno de ella, algo positivo que tuviera y que nos gustara. Y una alumna me escribió que le admiraba que yo siguiera adelante transmitiendo la fe a pesar de todas las dificultades que había encontrado dentro de la misma Iglesia. Y se lo pude transmitir porque a los alumnos que estaban les quedó claro desde el principio que era una asignatura más; que veríamos películas de acuerdo según su comportamiento y que había que tomárselo en serio.


OJALÁ SEAMOS LA LUZ QUE JESÚS NOS HA LLAMADO A SER.
















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